Descripción
Como Prevenir la Diabetes

Debido a obesidad, hipertensión, inactividad y consumo de sal o tabaco, 30% de los hispanos sufre deterioro del endotelio o capa interna del sistema circulatorio. Este hecho, según ciertas hipótesis, es el precursor inmediato de atrofia del páncreas y aparición de diabetes.

Es común considerar a la diabetes como una enfermedad cuya característica principal es el incremento de la concentración de glucosa en sangre debido a la escasa o nula producción de insulina, hormona generada por el páncreas que permite que órganos y tejidos del cuerpo humano se alimenten con el azúcar circulante.

Aunque esto es cierto en lo general, dicha definición ignora dos importantes conclusiones derivadas de diversas investigaciones, las cuales indican que el daño hormonal que da origen a la diabetes tipo 2 (la de mayor incidencia en el mundo) ocurre a lo largo de muchos años y, sobre todo, se debe a una serie de hábitos perjudiciales para el sistema circulatorio o cardiovascular, concretamente para el tejido que cubre el interior de venas, arterias y corazón: el endotelio.

Lo anterior es de vital importancia para que muchas personas tomen conciencia de que tienen cierto riesgo de padecer diabetes pero, también, para que sepan que si toman las medidas pertinentes pueden evitar el surgimiento de la enfermedad y sus complicaciones.

Una encuesta realizada en 2010 reveló que la población hispana incurre en muchos factores de riesgo para su salud circulatoria, tales como presión arterial elevada, dieta con baja cantidad de frutas, verduras y fibra, altos niveles de colesterol, poca actividad física y consumo excesivo de alcohol, tabaco y sal.

De este modo, “la realidad que enfrentamos, ocasionada por cambios demográficos, sociales y de estilos de vida, favorece la presencia de nuevas enfermedades o el resurgimiento de otras, como cáncer en distintos órganos, adicciones, obesidad, hipertensión (presión arterial alta) y, principalmente, diabetes”.

Asimismo, advierte que en nuestros países existen altos índices de pobreza y desnutrición, pero a la vez “hemos adoptado una alimentación rica en grasas y azúcares que ocasionan sobrepeso, condición que favorece el surgimiento de enfermedades del sistema circulatorio. Sin ser alarmista, el exceso de peso corporal es un problema serio de salud pública que es necesario combatir”.

Según endocrinólogos, la diabetes no inicia cuando el paciente orina con frecuencia, tiene mucha sed o baja de peso sin causa aparente, pues dichos síntomas se presentan cuando ya hay daño considerable, sino que “médicos y población deben saber que el origen de la enfermedad se encuentra hasta 40 años antes de que se manifieste”, a causa de hábitos que afectan al sistema circulatorio.

¿Síndrome metabólico?
Es común escuchar que entre 10 y 12% de la población hispana padece diabetes y que la mayoría no recibe tratamiento. Lo que pocas veces se dice es que de 35 a 37 millones de hispanos (30% del total) son susceptibles de desarrollar el padecimiento debido a que sufren daño en el endotelio y, como la inmensa mayoría lo desconoce, no emprende medidas para mejorar su condición.

Cabe señalar que, más que un tejido, el endotelio puede considerarse un órgano que ayuda al desplazamiento de la sangre, ya que es capaz de hacer más ancho o angosto el espacio de que disponen venas y arterias para permitir el flujo sanguíneo. También evita, mediante la segregación de ciertas sustancias, la formación de coágulos o trombos debidos a la adherencia de plaquetas (células que forman barrera provisional en caso de hemorragia) y grasa en las paredes de las vías sanguíneas, sin olvidar que juega un papel importante en el intercambio de nutrientes y desechos que se da entre células sanguíneas y el resto del organismo.

Se calcula que su peso aproximado es 3.5 kilogramos y está conformado por millones de células, tantas que si las pudiéramos extender cubrirían un campo de futbol.

Un endotelio enfermo da lugar al “síndrome X, de disfunción o metabólico, el cual ocurre porque a pesar de que el endotelio se autorregula, los continuos y bruscos cambios de presión arterial, además del contacto con sustancias dañinas como las provenientes del tabaco, ponen en riesgo su equilibrio. Es como si expusiéramos sin protección a nuestra piel al Sol, viento, frío o agua”.

El síndrome metabólico se caracteriza por aumento de colesterol y triglicéridos (grasas), alto índice de glucosa en ayunas, obesidad central (grasa predominante en tejidos profundos del abdomen) e hipertensión. Durante su fase inicial no genera síntomas evidentes pero, advierte el endocrinólogo, “es la ‘raíz’ común de un ‘árbol’ formado por diabetes, enfermedad cardiovascular (que ocasiona paro cardiaco) y cerebrovascular (ruptura u obstrucción de vasos en el cerebro), así como presión sanguínea elevada”.

Cuando el problema avanza tenemos que solucionarlo ‘podando’ cada una de estas ‘ramas’, lo cual es muy difícil y costoso. Lo ideal, sin duda, es la prevención: alentar a la población a evitar alcohol, tabaco, mal manejo del estrés e inactividad física”.

Los endocrinólogos enfatizan que varios factores se combinan para crear problemas en el sistema cardiovascular: el endotelio dañado no puede revertir la formación de coágulos, a la vez que el exceso de grasa corporal genera sobreesfuerzo del páncreas, que produce más insulina. Esta hormona no es reconocida por las células, de modo que el azúcar no es absorbida por los tejidos y actúa en el torrente sanguíneo, junto con hipertensión, como una “lija” sobre las paredes de venas y arterias.

Detener su avance
El síndrome de disfunción tiene pocas manifestaciones durante los primeros años de su lenta evolución, al grado de que durante la primera década pasa desapercibido para el paciente, aunque ya existan ateromas o cúmulos de grasa en arterias.

Sin embargo, “cuando el páncreas del paciente se atrofia por sobreproducción de insulina y aparece diabetes, aproximadamente en la tercera década de evolución del padecimiento, el endotelio está ya muy inflamado. Si no se recibe atención, esto acelera la formación de coágulos (aterosclerosis), y el desprendimiento de uno de ellos puede generar obstrucción en corazón o cerebro, es decir, un infarto”.

Los desprendimientos de ateromas o trombos causan 70% de los fallecimientos por diabetes, aunque esto no siempre fue así. “En 1920 las personas con azúcar elevada morían por insuficiencia renal (incapacidad de los riñones para filtrar sangre), pero el estilo de vida actual hace que los decesos ocurran por infarto, pues éste ‘les gana’ a otras complicaciones e, incluso, se presenta en personas con síndrome metabólico antes de detectarles diabetes”.

Lo anterior muestra la escasa atención que prestamos a la salud del endotelio y, por ello, los endocrinólogos subrayan: “si pudiéramos ver el interior de las vías circulatorias, encontraríamos que en 30% de los casos hay tejido enfermo, lesionado y con coágulos. No nos damos cuenta del daño que ocasiona el estilo de vida moderno, ni de que una persona recién diagnosticada con diabetes tiene las arterias inflamadas desde años atrás”.

Por fortuna, la enorme cantidad de personas con síndrome metabólico puede aplicar medidas para revertir la lesión en su endotelio y evitar mayores complicaciones. Así, es importante que médicos y población en general identifiquen los indicadores del problema:

  • Obesidad abdominal. Se presenta cuando la medida de la circunferencia de la cintura es mayor a 102 centímetros en hombres y 88 centímetros en mujeres.
  • Exceso triglicéridos. Son cantidades superiores a 150 miligramos por decilitro (mg/dl).
  • Baja concentración de colesterol “bueno” (HDL). Se consideran cifras menores a 40 mg/dl en hombres y 50 mg/dl en mujeres.
  • Presión arterial elevada. Lecturas superiores a 130/85.
  • Glucosa elevada. Concentración en ayunas arriba de 110 mg/dl.

La presencia de tres de estos factores hace que una persona sea candidata a padecer síndrome metabólico y, por ende, requiere atención especializada para mejorar su dieta, consumir antioxidantes que eviten la formación de trombos e incorporar cierta rutina de ejercicio.

“Si el paciente detecta y maneja oportunamente su problema de obesidad central, además de que disminuye triglicéridos y consume micronutrientes y antioxidantes bajo supervisión médica, la insulina empieza a trabajar perfectamente”.

Por último, cabe aclar que cualquier persona que al medir su cintura descubra que rebasa las cifras mencionadas puede asistir al endocrinólogo para recibir asesoría sobre cómo actuar ante su sobrepeso y para la realización de estudios de sangre. Además, la necesidad de erradicar prácticas que perjudican al sistema circulatorio ya que,“la prevención de diabetes y otras enfermedades cardiovasculares depende de mantener saludable al endotelio”.

Fotos
Comentarios
Ordenar por: 
Por página :
 
  • Aún no hay comentarios
Artículos Relacionados
es un conjunto de trastornos metabólicos,2 que afecta a diferentes órganos y tejidos, dura toda la vida y se caracteriza por un aumento de los niveles de glucosa en la sangre.
11.28.2013 · De Chavelita
Los arándanos, uvas, manzanas, peras, plátanos y el pomelo mejoran la salud
08.31.2013 · De Joseph
Una de las claves para controlar la diabetes es seguir una alimentación saludable. Como bien sabemos, todo plan de alimentación saludable debe incluir sí o sí al desayuno
07.20.2013 · De beyonce
Seguir una alimentación saludable es una de las claves para combatir la diabetes
07.20.2013 · De beyonce
Propiedades y Beneficios del YODO
07.19.2013 · De elenita
Autor
08.02.2011 14:48 (08.02.2011)
711 Vista(s)
0 Suscriptor(es)
Calificación
1 votos
Etiquetas
Recomiendalo