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LAS CORAZONADAS SI FUNCIONAN.

A veces tomamos malas decisiones que nos duelen toda la vida y quisiéramos haber hecho las cosas de otro modo, ¿cierto? Afina tu intuición y evítate otro arrepentimiento.

Casi todos nos hemos arrepentido de algunas elecciones hechas en el pasado. Quizás rompiste con un chico porque le faltaban ciertas cualidades que tenías en una lista, y después te diste cuenta de que no eran tan cruciales. O tal vez aceptaste un empleo porque todos te aconsejaron que era lo más sabio, pero luego descubriste que no te gustaba para nada. Una causa clave de las malas decisiones es ignorar tu intuición. "Nuestro presentimiento inicial a menudo da en el clavo; sin embargo, solemos rechazarlo y en su lugar confiamos en un modo de pensar práctico", explica la Dra. Judith Orloff, autora de Emotional Freedom (Libertad emocional). Pero lo que no acabamos de entender es que la intuición es algo mucho más legítimo que un raro y misterioso sentimiento. "Es un fenómeno real, científico, en el que tu mente subconsciente capta una información esencial que permanece bajo la superficie de lo que tu cerebro racional puede percibir", señala Dan Ariely, autor de Predictably Irrational (Predeciblemente irracional).

El truco para tomar decisiones sabias está en escuchar tus instintos. Y abarca desde saber si el chico que te está enamorando es un ganador o un perdedor hasta decidir si debes o no mudarte a otra ciudad. También puede ayudarte a encontrar el amor verdadero, darte cierta ventaja en el trabajo y hasta salvarte la vida. Pero para aprovechar la intuición, tienes que entender cómo funciona esta "brújula" subutilizada.

Tu cerebro tiene un poder secreto

"Sabemos más de lo que creemos en la mayoría de las situaciones", dice Ken Paller, coautor de The Brain Advantage (La ventaja del cerebro). La mente acumula detalles clave de experiencias pasadas y los utiliza para valorar nuevas vivencias. Por ejemplo, si una amiga te mintió, el cerebro puede haber registrado cambios sutiles en su lenguaje corporal o en su modo de hablar mientras lo hacía. Más tarde, el subconsciente puede valerse de esos detalles y notar que tu hombre se está portando de modo similar. Como resultado, experimentas el presentimiento de que algo raro sucede. Imagina que es un archivo de información valiosa que tu mente constantemente revisa.

"Se trata de tu memoria implícita", dice Paller. "Funciona tan rápido,que no te das cuenta; sólo sientes que te inclinas hacia cierta conclusión". Esa inclinación es el instinto en acción.

Aunque la memoria implícita funciona naturalmente, se puede mejorar. Su poder depende de qué tan amplias son tus experiencias, así que colocarte en situaciones que no te son familiares aumentará su efectividad, añade Paller. Introduce la novedad en tu rutina al menos dos veces a la semana: desde tomar rutas distintas para ir al trabajo hasta almorzar con alguien diferente. Mientras más a menudo hagas cosas que se salen de tu zona de confort, más grande será tu archivo de información y más datos tendrá el cerebro para realizar sus evaluaciones.

Los ojos ven más de lo que crees

¿Alguna vez has sospechado que alguien te está ocultando pensamientos o emociones? Por ejemplo, tu hermana parece sentirse feliz por tu compromiso matrimonial, pero no puedes evitar pensar que en realidad está celosa. O al compartir con tu mejor amigo, de pronto te preguntas si él siente algo más por ti. Aunque no puedas decir exactamente cómo llegaste a esas conclusiones, no debes descartarlas. Quizás estás captando lo que llaman "microexpresiones": gestos y movimientos faciales que sólo duran una fracción de segundo, pero dicen mucho. Los expertos en lenguaje corporal les llaman "escapes o goteras", porque revelan las intenciones reales que se tratan de ocultar. Según Ariely, son tan fugaces, que la mente racional no las registra. Pero tu subconsciente sí detecta esas expresiones relámpago de celos o deseo, y hará evaluaciones legítimas basándose en ellas.

El cuerpo te envía algunas pistas

Si no estás acostumbrada a sintonizarte con tu intuición, te será difícil distinguir entre un presentimiento y una simple duda. Ahí es cuando el cuerpo puede ayudarte. La intuición es como una alarma: cuando algo tropieza con tu instinto, este te alerta provocando una respuesta física. "Es parte del mecanismo primitivo de supervivencia", señala la Dra. Orloff. Aprender a identificar esas reacciones te ayudará a tomar decisiones sabias con rapidez.

A la hora de saber qué tipo de señales buscar, debes tener en cuenta que los instintos positivos y negativos  desatan sensaciones diferentes. Si tu intuición te indica que has tomado la decisión correcta, experimentarás un golpe de energía similar al que sientes tras una buena rutina de ejercicios. "Quizás hasta te erices de la emoción", agrega la Dra. Orloff. "Pero si la intuición te envía una advertencia, sentirás temor". Otras señales de alerta: dolor de estómago o de cabeza, apretazón en la garganta o mucha tensión en la espalda.

La mente percibe el mundo como una pantalla ancha

Los animales utilizan sus instintos para darle un rápido vistazo a la situación en general y determinar si hay o no depredadores. Nosotros tenemos esa misma habilidad de poder ver las cosas en una perspectiva más amplia. Por ejemplo, cuando vas a una entrevista laboral, tu intuición puede sugerirte que esa compañía no es para ti. El problema es que el razonamiento a menudo anula al instinto. Tiendes a ignorar la perspectiva amplia (el trabajo no te conviene) y te enfocas en los detalles (la posición ofrece mejor sueldo y un horario flexible). "La lógica es como un músculo que se ejercita en exceso", comenta la Dra. Orloff . "Como confiamos en ella más a menudo que en la intuición, automáticamente le echamos mano". Por eso debes prestarles atención a tus reacciones instintivas en los primeros pocos segundos de enfrentarte a una decisión, antes de que el razonamiento pueda hacerse cargo de la situación. "La parte intuitiva y analítica del cerebro funcionan mejor conjuntamente", afirma la experta.

Claro, también necesitas valorar qué peso tiene cada una y qué debes hacer si entran en conflicto. Una buena regla: mientras más experiencia tengas en un área (ya sea al hacer una presentación en la oficina o elegir un color para pintar tu apartamento), más debes confiar en tus instintos.

"Si tienes poca práctica, quizás tus instintos no sean tan certeros y necesites guiarte más por tu pensamiento analítico", aconseja la Dra, Orloff. "Pero esa misma experiencia afinará tu intuición para la próxima vez".

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LauraX
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12.05.2012 13:28 (12.05.2012)
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