Descripción
Trastorno alimenticio en aumento

ATRACN1_t670x470.jpg

Muchas veces, acabas de terminar de comer y sigues picando. En ocasiones, acabas de pegarte una gran comilona, pasa una hora y sientes la necesidad de comer de nuevo, sobre todo algo dulce.

Tienes hambre a todas horas. si estás contenta, tienes hambre; si te encuentras triste o deprimida, necesitas comer. En este caso, se puede decir que tienes el problema de ser adicta a la comida. Se trata de un trastorno de la conducta alimentaria como pueden ser la bulimia o la anorexia.

¿Qué es un trastorno de la conducta alimentaria?

Esta clase de trastornos afectan a muchas personas y constituyen un auténtico problema de salud pública. Se pueden incluir dentro de las “adicciones”. Las personas que sufren este tipo de trastorno, tratan de resarcir sus problemas de cualquier índole, comiendo y dando lugar al establecimiento de una relación de dependencia entre éstos y la necesidad de comer que muchas veces termina desembocando en bulimia.

¿Cómo se produce el control del apetito?

El control del apetito se apoya en sistemas muy complicados, en los que participan hormonas,  la grasa del cuerpo, el estómago, incluso algunos neurotransmisores cerebrales, que están influenciados por otras circunstancias como el entorno social y ambiental.

Buena prueba de ello, es que a veces nos podemos considerar “comedores sociales”, en una fiesta tendemos a comer mucho más que cualquier otro día, o si tenemos un disgusto, se nos puede quitar el apetito.

Frente a los dispositivos que nos empujar a ingerir alimentos, también tenemos los mecanismos de saciedad, que envían la información al cerebro transmitiendo que hemos comido suficientemente.

¿Cómo actúa la “hormona del hambre”?

Cuando estamos comiendo, el estómago se va saturando hasta llegar a un tope en que manda  un mensaje al cerebro con el que le transmite que ya está lleno. También cuando en algunos alimentos se detectan determinados nutrientes, se suelen liberar hormonas.

Se ha encontrado hace poco tiempo la “hormona del hambre”, cuya particularidad es que sus niveles se incrementan antes de empezar a comer, provocando que aumente el hambre y se reducen después de terminar de comer. Al final es el cerebro el que decide que ya estás saturada de comer o por el contrario, que vas a seguir comiendo.

Causas para continuar comiendo

Parece que si no falla ninguno de los factores que participan en la regulación del apetito, sólo comeríamos lo estrictamente necesario para vivir. El razonamiento es más difícil de entender, pues el “comer” también provoca satisfacción.
Los alimentos que más placer nos proporcionan cuando los ingerimos, son los dulces, particularmente, el chocolate, y además segregan las endorfinas que causan un efecto muy placentero, similar al que producen lo opiáceos y que inducen a comer aunque no se tenga apetito.

Fuente obtenida de http://consejosdebelleza.org

Fotos
Comentarios
Ordenar por: 
Por página :
 
  • Aún no hay comentarios
Autor
Neniita
Los invito a que se inscriban :)
06.13.2013 22:25 (06.13.2013)
791 Vista(s)
0 Suscriptor(es)
Calificación
1 votos
Recomiendalo